
episodio XV: La Niña Bonita
(Donde Aquiles se hace pasar por una, Ulises se hace pasar por chapa y Agamenón se hace pasar... en fin...)
(Entra Pan) Pan: ¿La niña bonita? ¿Dónde?, ¿Dóooonde?
Alter: No te entusiasmes, Pan no hay ninguna niña bonita…
Pan: Ah ¿no? (decepción, pasa a enfado) ¿Y entonces porque lo pone en el título?
Alter: “Licencia poética del autor” que le dicen ahora…
Bueno, si me dejan, puedo seguir, porque ahora las cosas empiezan a ponerse más interesantes. Es que ya va preparándose todo para la invasión. Agamenón reclutó toda la gente (o casi toda) Como no era ningún gil y sabía que le decían “si, claro, porsupollo, ¿Cómo no voy a ir?” pero de reojo estaban revisando los horarios del Puerto de Ezeiza, se fue asegurando uno por uno. Pero cuando completó la lista vio que le faltaban dos fundamentales. El más fuerte d e todos, el supermán del Hélade y el único tipo más listo que Agamenón con cargo ejecutivo en esa banda de delin… digo, en la confederación Aquea…
Así que se fue a Ítaca a buscarlo a Ulises…
Es hora, entonces, que digamos algo sobre Ulises, alias Odiseo, “el d e los mil ardides”, “el d elos chiquicientos trucos”, “el astuto”, “el sagaz”, “el pillín”, etc. Primera cosa: Ulises era el Rey d estaca, no Estaca, no maldito corrector automático! Bueno, no importa, mas o menos es lo mesmo... Ìtaca era un páramo peor que Esparta y, encima, era una isla. Pero a Ulises le gustaba así. Nadie lo iba a buscar y vivía tranquilo en su isla… Además, sabía hacer negocios y siempre tenía llenos el cofre, la despensa y el vientre. Y tenía muchos chanchos, principal producción del modesto reino.
Segunda cosa: Ulises estaba casado con una morocha bárbara, la hermana de Helena: Penélope. A Penélope le gustaban el tejido y otras actividades manuales, pero, además, era una astuta pillina y bue… como dicen tal para cual. Ulises tuvo su oportunidad con Helena antes de casarse pero, como nunca le gustaron los quilombos (ni las rubias) rumbeó para otro lado…
Allá, en Ítaca, encontró Agamenón a Ulises. Pero claro, Ulises y Penélope los vieron venir y tramaron el viejo truco de “Uy, le pegó el sol, se insoló y está mas loco que las cabras que no tenemos” Es que, como dijimos, no les gustaban los quilombos y Ulises decía: “una guerra!, con lo que cuesta...” y Penélope decía: “una guerra! con lo que tarda...” y tramaron su plan…
Agamenón: Hola, doña, lo venía buscar al Ulises, para irnos a la guerra ¿vio?
Penélope: (poniendo cara para el Oscar, otra que Merryl Streep): No, no sabés !!! ¡¡¡No sabes!!!
Menéalo: que cosa no se?
Agamenon: Muchas, vos no sabés muchas… ¿Qué pasó?
Penélope: Es terrible, terrible (media hora después…) ¡Se volvió loco! ¡Re loco! Anda arando el terreno con sal y ni le importa que después no crezca más nada…¡arar el terreno con sal! ¡hay que estar re loco!
M;enelao y el séquito s ela re habían tragado pero Agamenón repuso: ¡Uy! ¡Claro! ¡Re loco! ¡Arar con sal este terreno tan fértil!!! (sornasm on) y ahí nomás mandó a sus secuaces que agarraran al hijo de Ulises (que era chiquito) y lo pusieran delante del arado…
Entonces, cuando Ulises vio que tenía a su hijo delante y que, tenía que desviar el curso o frenar y se descubriría su ardid, exclamó: "¡Alabados sean los dioses! ¡Estoy curado! ¡Estoy curado! Gracias, ¡¡¡gracias!!!"
Agamenón lo miró con cara de “a mamá mona con bananas verdes” y fueron a buscar a la última víctima, digo… el último héroe de la lista: el famoso Aquiles (bailo yo)
En realidad, a Aquiles le re cabía la guerra pero su madre había estado leyendo la sección “vaticinios” d e ”La Nación Aquea” y no auguraba nada bueno con respecto a su hijo. Entonces, lo ocultó entre unas muchas doncellas o “niñas bonitas”…
Pan: ¡Acá están! ¡Está lleno! (desaparece a los saltos)
Alter: …
Bueno, les estaba contando… Entonces, Agamenón, que para eso había contratado a Ulises, gracias a que este era muy vivo y muy astutamente, había demostrado una gran astucia y así supo, astutamente donde estaba escondido Aquiles…
Alter: ¿Si? ¿y en que consistía la astucia?
Hesíodo: Soborno
Alter: Ah! ¡Que astuto!
Mandrake: ¿eso fue sornástico?
Alter: Nah! Te pareceee…
Mandrake: ¬¬
En fin… Entonces llegaron a palacio y estaban todas las minas vestidas igual y tapadas más que si tuvieran burka y se portaban re tímidas y además, la madre de Aquiles había aplicado la misma “astucia” con ellas y toda la corte
Entonces, Menéalo, Agamenón, Ajax (que como guerrero era un gran guerrero y como intelectual… un gran guerrero también) se rascaban la cabeza y decían “ahora si que no lo encontramos más” Entonces aparece Ulises disfrazado, al mejor estilo Sherlock Holmes y dice: Dejénme a mí.
“buenas” dice, "soy un comerciante y traigo mis lindas mercancías: Perlas, joyas, vestidos, Luis vuiton, zapatos, carteras, dolce gabana, perfumes, cristina dior, chanel, todo lo que ud. Necesita…" claro que ahí las doncellas no se aguantaron y fueron a ver… Todavía había un grupito que mantuvo la disciplina y se quedaron en su lugar haciéndose las tímidas, entonces Ulises, habiendo “astutamente” despejado el camino se dirigió hacia el grupito y siguió tanteando… En una de esas agrega: “si lo que hay ahí no le s interesa tengo otros productos…” En una de esas, saca una bolsa con espadas, escudos, lanzas… Y sí, como ud., estimado público lector, bien supone hubo uno que se abalanzó derecho viejo…
Alter (con cara de “lo descubrí”): Aquiles!
Mandrake: No, Ayax :P Que como ya dije no era ningún intelectual, pero a esas alturas Ulises ya le había visto el brillo en los ojos a Aquiles y este, en cuanto manoteó una espada, quedó al descubierto y se lo llevaron a la guerra nomás.
Alter: ¿Pero porque Aquiles estaba tan fuerte… digo… era tan fuerte? ¿Por qué era como invencible?
Madnrake (está en otra)
Alter: Che, Mandrake ¿Qué te pasa?
Mandrake: (visiblemente preocupado) – Esteee... Alter, ¿no vio a l Ama?
Alter: (Visiblemente despreocupado) – No.
Mandrake: ¡y que voy a hacer con e sto? (muestra una bandeja con comida recién hecha)
Alter: ¿Uy! ¿Que bueno! ¡Sorrentinos con estofado! y Lemon Pie de postre!!!
¿Que va a hacer? Comer, hombre!
(Entra Pan) Pan: ¿La niña bonita? ¿Dónde?, ¿Dóooonde?
Alter: No te entusiasmes, Pan no hay ninguna niña bonita…
Pan: Ah ¿no? (decepción, pasa a enfado) ¿Y entonces porque lo pone en el título?
Alter: “Licencia poética del autor” que le dicen ahora…
Bueno, si me dejan, puedo seguir, porque ahora las cosas empiezan a ponerse más interesantes. Es que ya va preparándose todo para la invasión. Agamenón reclutó toda la gente (o casi toda) Como no era ningún gil y sabía que le decían “si, claro, porsupollo, ¿Cómo no voy a ir?” pero de reojo estaban revisando los horarios del Puerto de Ezeiza, se fue asegurando uno por uno. Pero cuando completó la lista vio que le faltaban dos fundamentales. El más fuerte d e todos, el supermán del Hélade y el único tipo más listo que Agamenón con cargo ejecutivo en esa banda de delin… digo, en la confederación Aquea…
Así que se fue a Ítaca a buscarlo a Ulises…
Es hora, entonces, que digamos algo sobre Ulises, alias Odiseo, “el d e los mil ardides”, “el d elos chiquicientos trucos”, “el astuto”, “el sagaz”, “el pillín”, etc. Primera cosa: Ulises era el Rey d estaca, no Estaca, no maldito corrector automático! Bueno, no importa, mas o menos es lo mesmo... Ìtaca era un páramo peor que Esparta y, encima, era una isla. Pero a Ulises le gustaba así. Nadie lo iba a buscar y vivía tranquilo en su isla… Además, sabía hacer negocios y siempre tenía llenos el cofre, la despensa y el vientre. Y tenía muchos chanchos, principal producción del modesto reino.
Segunda cosa: Ulises estaba casado con una morocha bárbara, la hermana de Helena: Penélope. A Penélope le gustaban el tejido y otras actividades manuales, pero, además, era una astuta pillina y bue… como dicen tal para cual. Ulises tuvo su oportunidad con Helena antes de casarse pero, como nunca le gustaron los quilombos (ni las rubias) rumbeó para otro lado…
Allá, en Ítaca, encontró Agamenón a Ulises. Pero claro, Ulises y Penélope los vieron venir y tramaron el viejo truco de “Uy, le pegó el sol, se insoló y está mas loco que las cabras que no tenemos” Es que, como dijimos, no les gustaban los quilombos y Ulises decía: “una guerra!, con lo que cuesta...” y Penélope decía: “una guerra! con lo que tarda...” y tramaron su plan…
Agamenón: Hola, doña, lo venía buscar al Ulises, para irnos a la guerra ¿vio?
Penélope: (poniendo cara para el Oscar, otra que Merryl Streep): No, no sabés !!! ¡¡¡No sabes!!!
Menéalo: que cosa no se?
Agamenon: Muchas, vos no sabés muchas… ¿Qué pasó?
Penélope: Es terrible, terrible (media hora después…) ¡Se volvió loco! ¡Re loco! Anda arando el terreno con sal y ni le importa que después no crezca más nada…¡arar el terreno con sal! ¡hay que estar re loco!
M;enelao y el séquito s ela re habían tragado pero Agamenón repuso: ¡Uy! ¡Claro! ¡Re loco! ¡Arar con sal este terreno tan fértil!!! (sornasm on) y ahí nomás mandó a sus secuaces que agarraran al hijo de Ulises (que era chiquito) y lo pusieran delante del arado…
Entonces, cuando Ulises vio que tenía a su hijo delante y que, tenía que desviar el curso o frenar y se descubriría su ardid, exclamó: "¡Alabados sean los dioses! ¡Estoy curado! ¡Estoy curado! Gracias, ¡¡¡gracias!!!"
Agamenón lo miró con cara de “a mamá mona con bananas verdes” y fueron a buscar a la última víctima, digo… el último héroe de la lista: el famoso Aquiles (bailo yo)
En realidad, a Aquiles le re cabía la guerra pero su madre había estado leyendo la sección “vaticinios” d e ”La Nación Aquea” y no auguraba nada bueno con respecto a su hijo. Entonces, lo ocultó entre unas muchas doncellas o “niñas bonitas”…
Pan: ¡Acá están! ¡Está lleno! (desaparece a los saltos)
Alter: …
Bueno, les estaba contando… Entonces, Agamenón, que para eso había contratado a Ulises, gracias a que este era muy vivo y muy astutamente, había demostrado una gran astucia y así supo, astutamente donde estaba escondido Aquiles…
Alter: ¿Si? ¿y en que consistía la astucia?
Hesíodo: Soborno
Alter: Ah! ¡Que astuto!
Mandrake: ¿eso fue sornástico?
Alter: Nah! Te pareceee…
Mandrake: ¬¬
En fin… Entonces llegaron a palacio y estaban todas las minas vestidas igual y tapadas más que si tuvieran burka y se portaban re tímidas y además, la madre de Aquiles había aplicado la misma “astucia” con ellas y toda la corte
Entonces, Menéalo, Agamenón, Ajax (que como guerrero era un gran guerrero y como intelectual… un gran guerrero también) se rascaban la cabeza y decían “ahora si que no lo encontramos más” Entonces aparece Ulises disfrazado, al mejor estilo Sherlock Holmes y dice: Dejénme a mí.
“buenas” dice, "soy un comerciante y traigo mis lindas mercancías: Perlas, joyas, vestidos, Luis vuiton, zapatos, carteras, dolce gabana, perfumes, cristina dior, chanel, todo lo que ud. Necesita…" claro que ahí las doncellas no se aguantaron y fueron a ver… Todavía había un grupito que mantuvo la disciplina y se quedaron en su lugar haciéndose las tímidas, entonces Ulises, habiendo “astutamente” despejado el camino se dirigió hacia el grupito y siguió tanteando… En una de esas agrega: “si lo que hay ahí no le s interesa tengo otros productos…” En una de esas, saca una bolsa con espadas, escudos, lanzas… Y sí, como ud., estimado público lector, bien supone hubo uno que se abalanzó derecho viejo…
Alter (con cara de “lo descubrí”): Aquiles!
Mandrake: No, Ayax :P Que como ya dije no era ningún intelectual, pero a esas alturas Ulises ya le había visto el brillo en los ojos a Aquiles y este, en cuanto manoteó una espada, quedó al descubierto y se lo llevaron a la guerra nomás.
Alter: ¿Pero porque Aquiles estaba tan fuerte… digo… era tan fuerte? ¿Por qué era como invencible?
Madnrake (está en otra)
Alter: Che, Mandrake ¿Qué te pasa?
Mandrake: (visiblemente preocupado) – Esteee... Alter, ¿no vio a l Ama?
Alter: (Visiblemente despreocupado) – No.
Mandrake: ¡y que voy a hacer con e sto? (muestra una bandeja con comida recién hecha)
Alter: ¿Uy! ¿Que bueno! ¡Sorrentinos con estofado! y Lemon Pie de postre!!!
¿Que va a hacer? Comer, hombre!
Y, sin más preámbulos, se pone a dar cuenta del contenido...


