¿Arde Troya? Episodio IV: De Casamenteras, Bebés con arco y flecha y Monos con navaja
Ahora Afrodita tenía que presentarle la mina más fuerte del mundo al casquivano de Paris como pago de su imparcial fallo. Y le cumplió en la persona de Helena de Troya a quien vemos en el daguerrotipo de arriba...
Ahora bien, no se ustedes pero he conocido (u oído de) gente con una admirable capacidad de casamentación o enjuntamiento de gente. Personas que decidieron que su misión en la vida es andar emparejando y lo hacen con grande eficiencia. Ojo, no digo que sean todas Amelié, que lo hagan por puro altruismo, muchas veces es más bien por deporte. Pero estas gentes llevan más gente casada (o felizmente juntada) que goles lleva hechos el señor Martín Palermo.
Bueno, en este caso, Afrodita hizo lo mismo pero por motivos menos prístinos. Sin embargo, los historiadores, los escritores, guionistas y encargados de casas de apuestas no se ponen de acuerdo en como se dieron las cosas. Según algunos, Afrodita solo tuvo que presentarlos. Paris tenía un chamuyo bárbaro y la envolvió como a un paquete de árbol de navidad del Alto Palermo. Según otros fue el flechazo de Cupido, según otros los poderes hipnóticos de Afrodita, según Tony y douglas de "el tunel del tiempo" a Helena la "obligaron" y ella "no quería", según Eris y Rial tenía más tipos que novias Al Pacino... Así, nadie se pone de acuerdo sobre quien "empezó" o quien "tuvo la culpa" o si hubo "culpa" alguna...
Pero acá en el "Averno Inquirer" tenemos la posta de un reportaje exclusivo a Cupido, digo... Eros. ¿Como es eso posible? Fácil, Eros anda por acá... Pero es un Dios! dicen... ¿Y? Ustedes saben como es Dios, bastante celoso y exclusivista, no quiere competencia, y bue, después de todo los griegos ya no son más dioses de nadie, perdieron y bue... Además, Eros tiene tantos cargos por lujuria como para quedarse hasta las próximas calendas griegas...
Por otro lado, tiene un régimen carcelario especial y cada tanto lo dejan salir. Así que ya saben, esos períodos en que todo mundo parece estar... en fin... bueno... eso... Es porque le tocaron las salidas a Cupido... digo... Eros y entonces el pibe se vacía el cargador de flechas de toque y anda por ahí disparando a discreción (o mejor dicho a falta de discreción)
Entonces, como les decía, estábamos el otro día en un descanso en el bar cuando Belcebú me dice: "che, Mandrake, me enteré que andás escribiendo boludeces sobre Troya. Mirá, el que se la sabe lunga es el gordito" "¿Quien? ¿Eros?" "Sí, ese" Acto seguido Belcebú empieza con su tono más malicioso: -Che, Cupido...
Y Cupido no le contesta...
-Cupido, Cuuuuupiiiidoooo (Sigue Belcebú al mejor estilo de Hmero cuando empieza "Flaaaandeeeeers") Hasta que Eros se cansa y dice: "No soy Cupido, soy Eros. No soy ningun fucking plagio d elos romanos ni un auto de cuarta que trabajo en películas de segunda con actrices de tercera ¡Soy Eros!"
Ok, Cupido ok, le dice Belcebú, que por algo es un demonio tan grosso. "Dale, contale acá a Mandrake como fue lo de Helena y Paris"
Bueno, bueno -dijo Cupido digo... Eros-Por ser vos, que conste. Y ahí nomás empezó a contar la historia: "Yo, Eros, les voy a contar quien empezó, quien encaró a quien, quien tuvo la culpa y todo eso..."


