Bueno, entonces lo fueron a buscar a París. ¿Que?, no, no fueron a París. Ah, no? No, fueron a Ida... ¿que Ida? ¿Aída? Mmm....
Vamos de nuevo: Lo fueron a buscar a Paris para que fuera árbitro para resolver quien era la más linda d e las diosas. Paris era un tipo joven pero altamente experimentado y con más levante que Beckamp, Cristiano Ronaldo y el Gourcuff ese...
Así, según el relato oficial, cuando lo fueron a buscar lo encontraron apacentando los rebaños de su padre en el monte Ida... Seeehhh... Ahora le dicen "apacentando rebaños"...
Pero no se imaginen que, por ser dioses, esta va a ser una competencia limpia. Digamos que los dioses griegos hacían cualquiera... y las diosas... también. Así que para estas gentes el soborno no era algo mal visto y un adornito no s ele negaba a nadie. Así fue que cada diosa ofrecía un pequeño "aliciente" pero claro, no e slo mismo ser la Diosa de la sabiduría que ser la diosa de... ponele... las camisas almidonadas... o ser Talía, la Musa de la comedia de la que todos debían decir que era "re simpática" o Urania la Musa de la Astronomía de la que se decía que era "una chica muy interesante"...
El otro tema es que todas estaban buenas. Y si bien el registro oficial no señala que ninguna haya ofrecido "pago en especies" tenemos derecho a dudar... Obvio que si pasó algo no lo bian a andar diciendo. Esto es como esos tipos o mujeres que tienen más conquistas que Alejandro Magno pero que muy pocos o pocas valientes se van a animar a confesar haber estado con esa persona... Uds. dirán que entonces Paris vivió todo ese tiempo d efiesta... Mmm... no era tan fácil. Es que el podía aceptar los sobornos pero en ese caso tenía que cumplir. Si se iba a la alcoba de la diosa X no podía aceptar el otro soborno de la diosa Y porque la diosa X lo hubiera convertido en cucaracha y condenado a ser aplastado veinte veces por día...
Cuestión que tenía que pensarlo bien y elegir una. La competencia estaba entre Hera, Palas Atenea y Afrodita. (Advertencia: A todas las Heras que visitan este blog les pido disculpas si no dejo muy bien parada a su tocaya)
Palas Atenea va y le ofrece el cúmulo d ela sabiduría y bocha d einteligencia. Ustedes dirán "que soborno más aburrido" pero por algo Palas Atenea era la diosa de la sabiduría: Bien sabía que Paris, con semejante regalo, se podía cansar d elevantar minas. Imagínense conociendo todos los secretos y misterios y etc, etc. ¿Quien lo paraba? Así, por un astuto camino indirecto Atenea sumaba puntos... Además, era una diosa guerrera por excelencia con lo cual los ratones de Paris ya estaban por las nubes... Ahí va Hera, que también estaba re bien y que le ofrece? ¡Hogar! ¡Familia! Le faltan tradición, propiedad, dios y patria...
¡Hogar! ¿Un hogar sirve para levantar minas? En eso estaba pensando Paris cuando se le apareció Afrodita y, al mejor estilo de Don Corleone, le hizo "una oferta que no podría resistir"
"Mira Paris: No solo estoy más buenisima que comer pollo con la mano. Además soy la diosa del amor y Eros (alias flequillo digo... alias Cupido) es mi hermano y hace todo lo que yo le digo. Por ende, te puedo ofrecer a la mejor mina del mundo, la mejor más mejor de toditas todas, empaquetada y envuelta para regalo y lista para usar"
Paris, que no tenía muchos problemas morales le espetó: "¿Donde hay que firmar?" y acto seguido proclamó sin dudarlo: "Afrodita es la más fuerte de todas" y se dispuso a disfrutar sus regalitos...


